La frecuencia ideal depende del objetivo, pero estas son las recomendaciones más habituales:
Para principiantes
➡ 1–2 veces por semana para aprender la técnica y activar el cuerpo.
Para mejorar fuerza y postura
➡ 2–3 veces por semana.
Para cambios más visibles en tono y movilidad
➡ 3–4 veces por semana (siempre variando niveles).
¿Cada cuánto se notan los resultados?
Muchas personas sienten cambios desde la primera semana, pero los resultados significativos suelen verse entre 4 y 8 semanas.