Para garantizar una práctica segura, siempre es importante informar a la instructora antes de empezar.
Molestias y situaciones que debes mencionar
• Dolor lumbar o cervical
• Hernias discales o protusiones
• Tendinitis o molestias de hombro
• Dolor o limitación de cadera
• Dolor en rodillas
• Lesiones recientes de tobillo
• Postoperatorios (aunque ya estés recuperado/a)
• Hiperlaxitud articular
• Problemas de muñeca
• Mareos o vértigos puntuales
• Embarazo (aunque sea inicial)
Por qué es importante
El instructor puede:
• Adaptar ejercicios
• Evitar posiciones que te perjudiquen
• Ajustar la resistencia de los resortes
• Ajustar el rango de movimiento
• Ofrecer alternativas seguras
Cuanta más información tengas, más personalizada y segura será la sesión.